sábado, 13 de marzo de 2010


LAS TROPAS ITALIANAS "FLECHAS AZULES" EN LA BATALLA DE VIVER.



Desde el Ayuntamiento y la Asociación Cultural El Almentro, y a iniciativa mía, se están realizando las oportunas gestiones para poder disfrutar en Viver de la exposición fotográfica de Michele Francone, soldado que perteneció a la División Italiana Littorio, y que recorrió toda España con su cámara de fotos, realizando tomas tanto del frente como de retaguardia.....cruzad los dedos para desearme suerte.


Mientras tanto, es conveniente revisar la participación de las tropas italianas en Viver.


Mucha es la bibliografía existente sobre la participación italiana en la Guerra de España, pero difícil es encontrar datos concretos sobre la misma, en la Batalla de Levante y más concretamente en Viver, aunque caso excepcional, es el de Fernando Pérez de Sevilla y Ayala, que fue un “Flecha Azul” que relató aquellas jornadas en su libro “ITALIANOS EN ESPAÑA”, editado por Ediciones del Movimiento, en Madrid, en 1.958. Dato anecdótico es que cita Vivel, cuando en realidad es Viver:

….”el 19 de julio, y en primer escalón, avanzamos hasta las inmediaciones del puerto de Ragudo, donde nos detenemos para montar un ataque en serio.
El collado del puerto de Ragudo fue ocupado, como tantos otros sitios. Normalmente llegábamos, ocupábamos una base de partida, siempre lo más cercana posible, y atacábamos a la carrera, asaltando la posición enemiga a bombazos; de hecho, siempre hicimos abstracción de toda clase de combinaciones entre el fuego, el movimiento y el choque; para nosotros no había más que movimiento y choque; el fuego estaba a cargo de la artillería, y en cuanto a nuestro fuego, sólo lo utilizábamos racionalmente en situaciones defensivas; nos referimos, claro es, a la generalidad de los casos. Había más entusiasmo en ello que ortodoxia táctica.
Por el 20 de julio alcanzamos Vivel.
El C.T.V. se encuentra frente al bien organizado campo atrincherado de Vivel. Los combates de los días anteriores lo han sido contra las guarniciones de una extensa y fuerte posición avanzada que se han dejado arrebatar, pues con ella se dispuso de una observación inmejorable y de una magnífica zona de despliegue.
No obstante , la posición roja de resistencia está bien escogida y organizada desde hace tiempo, habiéndose seleccionado el terreno por los rojos para dar la batalla defensiva con la que intentaban ganar tiempo para la ofensiva que proyectaban sobre el Ebro, al mismo tiempo que absorbían inicialmente fuerzas nuestras.
Nuestro Batallón ocupa una posición central.
El ataque, montado en regla, se inicia con fuerte preparación artillera, al amanecer. Terminada ésta, y tras breves momentos de silencio, suenan los acordes marciales de una banda de música italiana (Fanfara), que encabeza el Batallón del escalón de combate de la Vittorio, que la tenemos a la izquierda.
Vemos el alegre brillo de sus instrumentos, pero por pocos minutos, porque un violento fuego de armas automáticas rojas no dejó sano fiscornio ni requinto.
Nosotros no participamos esta vez en la recepción de proyectiles, siguiendo en línea, en los alrededores de Vivel, con mucha actividad aérea propia y ninguna de los rojos……
……….Nuestros aparatos de bombardeo machacan continuamente las líneas rojas, y con esta protección y la de los carros, el I Batallón de nuestro Regimiento inicia un ataque a nuestro flanco derecho; por la noche, no recordamos por qué, se repliega a su base de partida. Unos y otros tuvimos que recoger algunos heridos que habían quedado en tierra de nadie, cuyos gritos y lamentos no son gratos de recordar.
Este Batallón tenía -jettatura-, pues poco después, en una distribución de rancho, un solo disparo de artillería roja ocasionó ciento y pico de bajas, entre muertos y heridos, no obstante encontrarse aquellos hombres perfectamente desenfilados en teoría; el proyectil incidió rozando en el borde anterior de un barranco, en le que se amparaban estallando en el aire.
La batalla del Ebro está en marcha; nos quedamos sin una sola boca de fuego de artillería, salvo la de acompañamiento inmediato.
Se inicia la fortificación en serio, y así vemos aparecer una sección de zapadores con perforadoras neumáticas para las grandes peñas.
El pueblo de Vivel lo trasladamos -integro- a la primera línea: ventanas, vigas, etc., etc., y todo el material utilizable para fortificar o guarecerse, fue desplazado sin la menor mala intención.
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[1] Imagino que no eran materiales de Viver, que nunca cayó en manos nacionales. Seguramente era Ragudo, la Masada del Sordo, ó alguna otra masía.