domingo, 23 de septiembre de 2012

INAUGURACIÓN DEL MUSEO: "MEMORIAL DEL CINTURÓN DE HIERRO".

Una buenísima noticia. Los amigos de la asociación SANCHO BEURKO, han inaugurado un espacio museístico de lo más interesante, dedicado a los combates en torno al denominado (y famoso) "cinturón de Hierro de Bilbao"...Felicidades por el trabajo bien realizado y os animamos desde aquí a continuar con la labor. Os dejo alguna fotografía. Y podéis ver una filmación de la inauguración aquí http://youtu.be/jOQUlPlxEWo

domingo, 16 de septiembre de 2012

CARLOS HAYA

Carlos De Haya y González de Ubieta nació en Bilbao el 1 de Marzo de 1902, realizando sus estudios primarios, de Bachillerato y Profesor Mercantil en la misma ciudad e ingresando en la Academia de Intendencia de Ávila a los 16 años. Salió de allí con el grado de Alférez y el numero dos de su promoción en 1921. Era un perfeccionista. Sus rasgos más característicos son clara inteligencia y férrea voluntad. Hombre estudioso y trabajador perseverante, serio e introvertido, tenía el don de ganarse el afecto de todos cuanto entraban en contacto con él. De trato muy humano. Cuando estaba en confianza se mostraba alegre y zumbón. En el trabajo y la disciplina era exigente tanto en cuestiones de servicio y disciplina que en Salamanca los médicos al servicio de la aeronáutica Militar llegaron a odiarle cordialmente porque les exigía permanecer en sus puestos desde las 9 de la noche hasta las tres de la madrugada mientras los alumnos volaban de noche. La misma exigencia que mostraba respecto a las personas las imponía respecto al material porque de ello podía depender la seguridad de una maniobra cualquiera. Si en el aeródromo fallaba el menor detalle exigía su inmediata y puesta a punto. Debía estar al cien por cien.
En años de estudios y trabajo se convirtió en gran especialista en V.S.V. y aterrizajes nocturnos, hizo profundos estudios sobre la forma de guiarse por las sombras y las proyecciones de los árboles y otros obstáculos y planeos en distintos tipos de aviones, preparando los aeródromos para esta clase de vuelos. Su vida aeronáutica, de una intensidad espectacular comienza al ser nombrado el 30 de marzo de 1925 para realizar el Curso de piloto en la Escuela Civil de Albacete, continuando la transformación en septiembre, como miembro de la 27 promoción de los Pilotos Militares en Cuatro Vientos. Desde su primer destino como aviador en Melilla, en febrero de 1926, se integra en un grupo de pilotos de gran categoría como profesionales y como aficionados a todo lo aeronáutico, como Pedro Tauler, Joaquin García Morato, Luis Zubieta, Cipriano Rodríguez "Cucufate", Rogelio Azaola y Álvaro García Ogara con los que mantuvo una amistad entrañable toda su vida. En julio y agosto de 1926 realiza el curso de piloto de hidroaviones en los Alcázares. Al finalizarlo vuelve a Melilla y continúa con su labor hasta el final de la campaña, demostrando siempre ser un oficial y aviador pleno de espíritu de sacrificio, enorme resistencia física, valor y pericia, realizando a la vez cursos de paracaidismo, radiotelegrafista y mecánico de aviación, cualidades que va a ir incrementando a lo largo de su vida. Se le podía considerar un pintor aficionado de cierta categoría y había practicado la cerámica, tocando el Laud aceptablemente. Era una persona con sensibilidad artística, amante de las artes, hablaba francés e inglés y asistía asiduamente a todos los conciertos que podía. Incansable en Tablada, en el periodo que mandaba una escuadrilla para adquirir más preparación, todos los pilotos de la misma se transmitían entre si en "morse" el Quijote. Todos eran radiotelegrafistas. La mayor parte sabian navegación astronomica y manipulaban el sextante, andaban de cabeza, dejando distracciones familiares, para dedicarse a la aviación. (Revista aeronáutica nº282 y Astronomica). Haya era, sin duda, un hombre imaginativo que con pequeños detalles solucionaba fácilmente algunos problemas de forma ingeniosa en algunos casos; lanzando los viveres y provisiones en el Santuario de la Virgen de la Cabeza con una cuerda desde la cabina hasta un cencerro que era accionado por el comandante y que al sonar al lado de los soldados, estos tiraban los paquetes a mano desde la puerta trasera. En una ocasión, Ruiz de Alda lo invitaba a seguir su ejemplo, abandonando la Aviación para dedicarse a la política en aquella España inmediatamente anterior a 1936. Le contestó que era tanta su afición a todo lo aeronáutico que por nada del mundo dejaría esta profesión. Todo eso revela su entusiasmo y la gran dedicación que durante toda su vida le dedicó a la actividad aérea. Hombre pundonoroso, con un alto sentido del deber y de la honorabilidad, todo ello le llevó siempre a rechazar tratos dudosos. Su espíritu deportivo fue demostrado en un sin numero de ocasiones, a veces unido a un elevadísimo sentido de la responsabilidad y del deber. La anécdota que quizás mejor demuestra fue aquella en la cual, siendo él piloto oficial del General Franco, y solicitado un vuelo personal por éste, se negó a llevarlo a cabo debido a lo peligroso de la situación meteorológica, despegando él a continuación "solo" para realizar el mismo recorrido solicitado por el General, demostrando a su vez, que no se negaba por falta de valor, sino por un exquisito sentido de la responsabilidad que implicaba. Profesional y Caballero, era un hombre serio, de elevada estatura y fuerte complexión, que se sometía a un esfuerzo constante y de una férrea voluntad. Disciplinado, trabajador y activo; en frase de Jesús Salas Larrazabal, al hacer su escueta biografía, dice textualmente: "Haya, con Ramón Franco y Morato, formaban el trío que debería haber modelado el ejercito del Aire Español". ALGUNAS OPINIONES SOBRE CARLOS DE HAYA. Opinión de Emilio Herrera: "Pocas veces un oficial del Arma de aviación puede superarse a si mismo en el cumplimiento de su deber como el citado Capitán Haya." (revista A y A. marzo nº 579, 1989) Opinión de Mendiola: "En Tablada fui destinado a la escuadrilla de Vara de Rey. Allí conocí al teniente D. Carlos de Haya González, mi instructor de vuelo sin visibilidad. Sentía por aquel oficial verdadero cariño y admiración." (revista Aeroplano, nº 17) Opinión de Ramón Franco: "... yendo tripulado por Carlos de Haya, piloto de grandes méritos y especialista en vuelos nocturnos..." "Una vez terminado este vuelo de veinte horas, en que me ayudaron grandemente las excepcionales condiciones de Carlos de Haya..." (Águilas y Garras, Comandante Franco) Opinión de José Jové: "... nos notificó la muerte de D. carlos Haya, y se dio cuenta de que me afectaba mucho, pues según él se me humedecieron los ojos, y que era muy sentimental, le dije que, cuando en los años 30 al 33 todos los de Aviación éramos una familia, Haya era profesor de la escuela de Mecánicos de Aviación, me había ayudado mucho, me regaló unos libros de dicha Escuela, (que aún conservo) y había volado mucho con él en los vuelos de entrenamiento, de vuelo sin visibilidad, en los atardeceres del campo de A. de Henares." (Libro de José Jové) Opinión de Felix Igunza: "Recuerda a alguno de los alumnos que volaban con Carlos Haya, que eran generalmente más antiguos que él, como el comandante Botana, que era cojo. Haya venía a volar a Cuatro Vientos e Igunza era su mecánico fijo, haciendo muchos vuelos y viajes con el piloto. Los alumnos se turnaban contínuamente, "bajaba uno y subía otro", con lo cual volaba muchísimo, no paraba; según sus apasionados comentarios "era el mejor aviador de España." (Revista Aeroplano, Año 2004, nº 22) Opinión de Lacalle: "Me limitaré a reproducir uno solo, pero sacado de un libro escrito por uno de sus enemigos. Dice Andrés García Lacalle, destacado piloto gubernamental y jefe de caza de la aviación republicana durante la guerra: "El Capitán Haya era, según mi opinión, el piloto más completo que tenía la aviación franquista y por quien sentía respeto y admiración. Personalmente le había visitado en Bilbao, en su casa de la Gran Vía, solicitando su consejo referente a la conveniencia o no de hacerme piloto civil, para después pasar a efectuar el curso de piloto militar. Y digo que era el más completo piloto porque dominaba todas las especialidades teóricas y prácticas." Opinión de Queipo del Llano: "Aquel hombre bravo entre los bravos; aquel hombre bueno y modesto que fue el aviador extraordinario Capitán Haya." (libro de Queipo del Llano) Opinión de A. Kindelán: "Simbolizaré en tres nombres los héroes de este período: Morato, Haya y Vázquez." Opinión de Ruggero Bonomi: "Capitán piloto español Haya. Magnífico combatiente este Capitán Haya,... porque el Capitán Haya hace de todo, ... transporta tropas, reabastece a los sitiados, tira periódicos de propaganda, habilísimo piloto, ferviente patriota." (libro de Ruggero Bonomi) Opinión de Serguiei Abrósov: La batalla de Teruel Páginas 207-208 Según declaración de los pilotos republicanos en el combate fueron derribados 6 Messerschmitt y 4 Fiat. En territorio republicano fueron hallados varios Fiat: uno con el piloto español muerto, el capitán Carosaya, conocido como el mejor piloto de España; el piloto del otro – piloto italiano, al ser arrestado opuso resistencia y fue muerto; el piloto italiano del tercer avión fue hecho prisionero. El derribado en este combate “capitán Carosaya”, se llamaba en realidad Carlos de Haya González. En realidad era uno de los más conocidos pilotos de España, que hizo mucho para el devenir de las fuerzas aéreas franquistas. En realidad no volaba con mucha frecuencia en aviones de caza, algunas veces intervenía en el papel de piloto personal de Franco. En resumen, González tuvo tiempo de realizar 760 vuelos de guerra, fundamentalmente en el Breguet XIX, el S.M. 81 y el DC-2, y alcanzó 2.245 horas de vuelo, resultado no superado en la guerra civil. Antes de su muerte volaba en el Grupo 23 “As de Bastos” italiano. Precisamente el avión del capitán Carlos González colisionó en este combate con un I-15. (70) Expediente nº 49. Diario de las acciones bélicas de la aviación del ejército republicano, 1.1.38 – 31.12.38 (*) Leningradenses en España, 1989 (92) Leningrado 198 Traducido y enviado personalmente por José María Bravo el 7/11/2009. Opinión de Capitán Cortés (nunca llegaron a conocerse): "Nuestra felicitación más entusiasta a ese gran valor del Capitán Haya que en cuantos momentos de angustia lo adivinabamos en el aire, viendolo lleno de desprendimiento acudir a nuestro auxilio y nuestra más sincera gratitud y el vivo deseo de que sus familiares que según noticias se encontraban en Málaga, gocen la alegría de verle a su lado" (libro La Epopeya del Silencio de J.P. Cortés Camacho) Extracto de la concesión de la Laureada: "Por cumplir servicios que habrían agotado, no ya a un piloto si no a varios." Murió a los 36 años, el día 21 de febrero de 1938 a las 11 horas. Veinticuatro horas después de asistir al entierro de su madre, por salvar a un compañero al que perseguían. ..................................... Texto y foto de Carlos Haya, extraidos de http://www.carlosdehaya.com/biografia.htm